Testimonial

Klaus J. Holzkirchen



Consulté con Julia porque tuve que cambiar de trabajo dos veces en los últimos años debido a la agresividad. Debido al estrés laboral y a trabajar constantemente al límite, ya no podía controlar mis emociones. La inmensa ira que esto me provocaba me impedía evaluar la situación con calma y precisión, ni actuar adecuadamente. La presión constante me sometía a una tensión constante y me tensaba por completo.


Al segundo día del tratamiento de Julia, mi tensión corporal empezó a disminuir poco a poco. De hecho, empecé a notar el flujo de energía por todo mi cuerpo. Todo empezó a circular. Desde entonces, me he sentido más relajada, segura, tranquila y equilibrada. Ahora veo las situaciones difíciles con cierta distancia, lo que me permite reconocer mis pensamientos y sentimientos y volver a controlarlos.


Estaba consciente de los momentos de conflicto y pude reaccionar adecuadamente. Desde el tratamiento, tengo una forma diferente de afrontar los miedos. Ahora los abordo con distancia y calma, y puedo evaluarlos en consecuencia. A nivel físico, noto que toda mi musculatura está mucho más suelta y flexible. Mi pulgar de esquí, que también usé para Julia, se ha encogido considerablemente. Durante los periodos de descanso, como al despertar por la mañana, siento agradables oscilaciones y vibraciones por todo el cuerpo. Me siento increíblemente feliz y completamente a gusto conmigo misma. Es una sensación maravillosa. Mi nuevo comportamiento consciente también está afectando a mis relaciones, lo que me facilita mucho muchas cosas y me aporta mucha alegría.


Klaus J. Holzkirchen